Elige un empaque resistente
Usa una caja en buen estado y acorde al peso del contenido. Evita cajas húmedas, deformadas o reutilizadas en exceso.
Un embalaje firme, cerrado y rotulado ayuda a proteger la carga durante la manipulación y el transporte.
Usa una caja en buen estado y acorde al peso del contenido. Evita cajas húmedas, deformadas o reutilizadas en exceso.
Rellena los espacios interiores con material amortiguador para impedir que el contenido se mueva o golpee durante el trayecto.
Envuelve cada pieza por separado, refuerza esquinas y separa los objetos entre sí. Informa el contenido al momento de la admisión.
Cierra todas las uniones con cinta resistente. Coloca los datos solicitados sin cubrir etiquetas, códigos o comprobantes.